Es un gran galpón y parece que está en el Tigre. Sólo recuerdo que un hombre grande y oscuro tiene un palo. Se parece al mendigo que corta con una tijerita pedacitos de revista en las esquinas del puente, pero tiene un palo, lo golpea contra su mano y nos amedrenta a todos. A mí, y a otras dos personas (hombres) que están conmigo. Uno es más bien casi anciano, aunque no tanto. Otro no, y parece gustarme, la situación nos acerca.
Pero hay mucha preocupación por el hombre del palo y su familia (casi todas mujeres y niños), que nos busca. Tal vez quieran cazarnos… nadie entiendo por qué nos busca. No siento un miedo de pesadilla (¿es un sueño, una pesadilla, una gran metáfora?), siento la necesidad de hacer algo. Mis acompañantes prefieren ocultarse, lo hacemos en el galpón.
El hombre del palo tiene una linterna, y -ya que no me oculté tan bien- me ve. Nos ve. Entra al galpón con su familia, y mientras estamos en el piso se llevan cosas, cosas que en mi vida había visto -como una caja enorme llena de tuppers (?)- y otras cosas siempre de colores. El hombre mayor pediría ayuda al 911 desde alguno de los celulares que todos teníamos.
No se si sirvió, porque me deperté antes y con la sensación precisa de la mezcla entre robo y allanamiento. Supongo que no es bueno ver Policías en Acción antes de dormir, pero sigo indiganda: alguien se robó mis colores!