Ayer soñé que tenía que llevar a Luis Luque en una silla de ruedas a una fiesta. Y yo me subía también en la silla, como si fuera un monopatín y cada tanto agarrábamos un bache de la calle, hasta que nos caimos los dos. Claro, Luis y yo caminábamos sin problemas así que nos levantamos, nos volvimos a montar en la silla y seguimos.
Hasta que en un momento, cruzando la Av. Pavón, un grupo de 4 adolescentes nos quiso robar… pero eran tan chiquitos que no pude con mi indignación y los saqué cagando mientras le gritaba a un rubiecito escuálido que me miraba con miedo: - “Pero escuchame, ¿qué edad tenés vos? ¿Catorce?”
Me desperté pensando que Luis Luque es un copado, y que yo me estoy volviendo vieja.